Polémico, increíble, inaudito y real: el presidente ruso Vladimir Putin promulgó una controvertida ley que despenaliza -o minimiza las penas- a la violencia de género

De acuerdo a esta ley, que ya fue aprobada por el Parlamento ruso y el Consejo de la Federación, los episodios de violencia de género serán considerados como infracciones administrativas, y sólo serán punibles en caso de que la víctima presente lesiones visibles o que sea golpeada más de una vez al año.



La norma alcanza a los denominados "seres próximos", a saber, familiares (esposo, esposa, padres, hijos, adoptantes, hijos adoptados, hermanos, abuelos y nietos), tutores y custodios.

Antes de la aprobación de la ley, el agresor podía llegar a ser condenado hasta a dos años de prisión. A partir de ahora, su pena quedará conmutada con el pago de una multa mínima de 500 dólares, el arresto administrativo de quince días y tres meses de servicios sociales, según la agencia de noticias DPA.

La ley fue impulsada por la presidenta de la Comisión de Familia, Mujer e Infancia de la Duma, la diputada ultraconservadora Yelena Mizulina, quien durante el debate legislativo sostuvo que por culpa de "una cachetada" se están rompiendo familias enteras.



Según el sitio ruso RT, las interpretaciones de esta nueva ley han venido acompañadas de polémica, llegando algunos medios internacionales a afirmar que permite golpear a esposas e hijos. No lo permite, pero tampoco lo pena severamente.

Los legisladores rusos que la redactaron argumentan que la nueva ley ’corrige’ una situación contradictoria que se daba antes cuando, por ejemplo, golpear a un desconocido encajaba en el código administrativo, pero cometer el mismo crimen contra seres próximos se castigaba de manera mucho más severa, según el código penal.

De la misma forma, la ley nivela las diferencias entre castigos por golpes (que fue de hasta dos años de prisión) y por lesiones corporales premeditadas con trastornos para la salud o que conlleven la imposibilidad de trabajar (hasta cuatro meses de prisión).

En Moscú hubo varias marchas en contra de la normativa.Los críticos de la ley advirtieron que la despenalización de la violencia de género contribuirá a tapar un problema que consideran "endémico" y directamente relacionado con el abuso del alcohol.

Poco después de que el proyecto, ahora una ley, comenzara a ser discutido en el Parlamento, más de 175.000 personas firmaron un petitorio para pedir que las autoridades redacten una nueva norma que respete a las víctimas de violencia de género. Según cifras extraoficiales, se calcula que en Rusia muere una mujer cada 40 minutos a manos de su pareja o un familiar.