- San Valentín - Los errores más frecuentes al regalar flores en San Valentín


Un enamorado elige veinte rosas rojas para regalarle a su novia en San Velantín, seguro de que su regalo no puede fallar. Sin embargo, al recibirlas, ella frunce el ceño: las rosas rojas son las elegidas para expresar un gran amor y si la relación es relativamente reciente, pueden ser demasiado para la agasajada. En estos casos, es mejor elegir un ramo en tonos pastel.



Este tipo de “metidas de pata” son bastante frecuentes en San Valentín. La rosa roja es uno de los regalos más elegidos para la fecha especial: es una señal inequívoca de amor desde la antigüedad. Sin embargo, hay otras flores de perfume agradable que son consideradas sinónimo del amor, como los jacintos y muguetes, que suelen formar parte de los ramos de novia.

Si bien las flores rojas son consideradas por lo general símbolos del amor, hay que tener cuidado con los claveles rojos, asociados políticamente con la izquierda. También hay que tener cuidado con el blanco, originalmente un color asociado con la muerte. Por eso, no se aconsejan en absoluto claveles y aster blancos.

Sin embargo, para muchos floristas esto ya no es así. Lo de no regalar azucenas y cristanemos blancos porque eran flores de cementerio pasó de moda. De hecho, los crisantemos se encuentran hoy día entre las flores más requeridas para ramos después de las rosas. Muchos floristas afirman que ya casi ninguna flor está limitada a un uso específico.

Hoy en día es fácil conseguir flores de todo el mundo durante todo el año a precios relativamente asequibles. Hasta la primera mitad del siglo XX, las flores eran regalos para ocasiones especiales. Con el aumento de la oferta se redujo su importancia simbólica, que fue aún mayor en el siglo XIX. Esto permite ahora “jugar” más con las flores en base a sus nombres -como en el caso del nomeolvides-, su fragancia, su color o su historia. Cada flor se presta a contar una historia distinta.

Por eso, el ramo ideal es el que coincide con el gusto del o de la homenajeda y tiene en cuenta sus colores y flores preferidas. Considerar estas cosas transmite sensibilidad e interés por el otro.

Otro tip: las mujeres prefieren los ramos de forma redondeada, más femeninos, mientras que los hombres prefieren ramos de líneas más rectas.

Un error frecuente es no tener en cuenta aspectos prácticos como, por ejemplo, el tiempo que pasarán las flores fuera del agua antes de estar en un florero. Si después de comprarlo, el ramo estará bastante tiempo en el auto a la espera de llegar a destino, por ejemplo, lo mejor es avisarle al florista, para que ate un precinto húmedo a los tallos. También hay que tener cuidado con temperaturas muy bajas o grandes oscilaciones térmicas. Lo ideal es sacar un ramo lo más rápido posible del frío y ponerlo cuanto antes en agua fresca.

Un último problema: ¿cuál es la situación ideal para entregar un ramo? Si uno se encuentra a cenar, luego toma un trago en un bar y se va a la discoteca, el ramo no sobrevivirá mucho tiempo. En esos casos, es mejor enviar el ramo a domicilio un rato antes.
Por Juliane Matthey (especial para la agencia DPA)