Problemas de memoria: olvidar un nombre, perder las llaves… ¿Qué es normal y qué no? Un especialista explica la diferencia entre un despiste inofensivo y la señal de una condición neurológica.


“Lo creas o no, la memoria alcanza su punto máximo a los 20”, dice Andrew Budson , profesor de neurología de la Facultad de Medicina de la Universidad de Boston y autor del libro Seven Steps to Managing Your Memory—What’s Normal, What’s Not, and What tos Do about It.
En diálogo con BBC Mundo, este especialista afirmó algo que puede asombrar a muchos y es que nuestra memoria a los 30 y a los 40 no es igual que a los 20.
Tal vez por eso sea más fácil estudiar cuando uno es más joven, porque pronto en la vida la memoria comienza a mermar.

A medida que pasan los años, afirma este experto, ocurren tres cambios “normales” en la memoria y que son parte de lo que significa envejecer.
El primer cambio (y este es la excusa perfecta para más de un marido) es que empezás a necesitar que te repitan las cosas para poder finalmente almacenarlo en la memoria.
El segundo cambio es que se tarda más en rastrear los recuerdos para encontrarlos.
Y el tercero, es que cada vez más frecuentemente necesitaremos de alguna “pista” que nos ayude a recordar algo.
Experimentar esto es algo completamente normal, especialmente a partir de los 40.
“Y ciertamente para cuando alcanzamos los 60, 70 y 80 casi todos los adultos saludables tendrán alguno de estos problemas”, agrega Budson.
Señales de que algo anda mal
Sin embargo, podemos estar en presencia de un problema de salud cuando la información no puede ser recuperada de ninguna manera, a pesar de tener ayuda y usar pistas.
Además, no todos los trastornos de la memoria tiene que ver con la demencia o la vejez.
La depresión, la ansiedad, la falta de vitaminas o el hipotiroidismo también pueden causar problemas de memoria.
Budson advierte que no es fácil que uno mismo distinga qué cambios son “normales” para su edad y cuáles no.
Por eso, recomienda preguntar a la familia y amigos, para ver si ellos notan algo distinto.
Sin embargo, existen dos señales un poco más evidentes.
“Una es cuando la gente tiende a repetirse, a hacer las mismas preguntas constantemente o a contar las mismas historias una y otra vez sin darse cuenta de que están repitiendo esa información”, dice.
“La otra, es cuando alguien pierde la capacidad de hacer algo que antes sí podía hacer, como manejar las cuentas bancarias”, agrega.
5 maneras de mejorar la memoria
Según afirma Budson, más allá de las predisposiciones genéticas y la edad, “cualquiera puede aprender a recordar mejor las cosas”.
Por eso, a veces viene bien darle una mano al cerebro…
1. Es aconsejable dormir lo suficiente, para estar descansados y darle tiempo al cerebro de que pase la memoria desde el “almacén temporal” al “almacén permanente” de recuerdos a largo plazo.
2. Según Budson hay que comer bien. Sin embargo, la única dieta que se ha demostrado que es beneficiosa para el cerebro es la mediterránea. Ésta incluye pescado, aceite de oliva, palta, frutas y vegetales, nueces, legumbres y cereales enteros.
3. También es importante el ejercicio. “Es increíble todas las cosas a las que hacer ejercicio puede ayudar”, dice el neurólogo y hasta lo llama una “solución mágica”.
4. Estar más atentos, ya que a veces no recordamos cosas porque estamos distraídos o estresados y sin prestar atención.
5. Usá trucos. Para recordar el nombre de las personas se recomienda repetir el nombre en voz alta apenas te lo dicen o relacionarlo de alguna manera con algún conocido que se llame igual.

















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