18 AÑOS JUNTOS. GRACIAS POR TANTO. 22 DE NOVIEMBRE DE 1996

18 AÑOS JUNTOS. GRACIAS POR TANTO. 22 DE NOVIEMBRE DE 1996

PRONOSTICO SALADILLO Y ALREDEDORES


17 de enero de 2013

18 de Enero aniversario del fallecimiento de Arturo Illia, por la Juventud Radical.

https://lh5.googleusercontent.com/-9ZLkWuJdNUY/UPgxbmbPH1I/AAAAAAAAjKo/lcri8QHGits/s591/illia_futbol.jpgARTURO ILLIA (A 30 años de su fallecimiento) El día 18 de enero del corriente año, se cumplen 30 años del fallecimiento del Presidente Constitucional Arturo Illía, quién nació en la ciudad bonaerense de Pergamino en el seno de una familia de inmigrantes. Arturo Illía realizó sus estudios primarios en las Escuelas N° 18 y Normal de su ciudad natal. Más adelante, sus padres lo enviarán a Buenos Aires, para continuar con sus estudios en el Colegio Pío IX, culminando su formación superior, al graduarse en la Facultad de Medicina de la UBA, período en el cual, militará activamente en movimiento reformista universitario y se afiliará a la Unión Cívica Radical. Su formación profesional culminará en la ciudad de La Plata, más precisamente, en el Hospital San Juan de Dios, donde realizará las prácticas hospitalarias. Será en el año 1928, cuando Arturo Illía tendrá la oportunidad de ser recibido por el entonces Presidente de la Nación Argentina, Don Hipólito Yrigoyen, quién le ofrecerá un cargo de "Médico Ferroviario" en la ciudad de Cruz del Eje, en la Provincia de Córdoba, el cual aceptará, totalmente convencido de la función social del mismo. Illía en Córdoba desarrollará su actividad política partidaria. En tal sentido, en el año 1935, cuando Amadeo Sabatini fue electo gobernador de Córdoba, Arturo Illía fue elegido Senador Provincial y será desde su banca, desde donde luchara incansablemente por la transformación provincial en el campo productivo, sanitario y social. Su actividad política continuará alternando cargos partidarios y de representación pública. En el año 1963 Arturo Illía será investido como Presidente de la República, por la Unión Cívica Radical del Pueblo (UCRP). En tal sentido, cabe destacar que “Don Arturo” era un austero Krausista, enmarcado en el ideario de Hipólito Yrigoyen, que gobernó para el pueblo, sin poner nunca por delante especulaciones políticas personales o partidarias, sino haciendo siempre lo mejor para su país, su soberanía política y el fortalecimiento de las instituciones democráticas. Resulta importante destacar de su gestión: el impulso de la Ley de Medicamentos, la Ley de Salario Mínimo Vital y Móvil, la anulación de los Contratos Petroleros, la anulación de los Gastos Reservados, la defensa de la Soberanía de Malvinas ante la ONU, y la instauración de un 25 % de presupuesto de Recursos y Gastos para la Educación, como así también, garantizar la vigencia de los Derechos civiles, las Libertades públicas, y el diseño de una política exterior soberana y solidaria, sobre todo, para con los pueblos en vías de desarrollo. Arturo Illía fue derrocado por un golpe militar el 28 de junio del año 1966, bajo el falaz argumento de la lentitud de su gestión y de ser el culpable de posibilitar la infiltración marxista en el país, especialmente en las universidades nacionales. Lamentablemente ha tenido que pasar mucho tiempo para que tanto los historiadores, como una inmensa mayoría de los ciudadanos argentinos, realicen una valoración positiva de su gestión de gobierno, como así también, del retroceso que significó el pronunciamiento militar del 28 de junio de 1966 para nuestro país y particularmente para el sistema universitario nacional. Arturo Illía luchó toda su vida por los derechos de los más débiles, demostrando a todo un país y demás naciones latinoamericanas, que se puede ejercer el Gobierno de una República sin dejar de lado los valores éticos y los principios ideológicos, en este caso, los que le corresponden al sistema republicano, la construcción permanente de ciudadanía, y la observancia de los principios del radicalismo yrigoyenista. Han pasado 30 años desde su desaparición física y Arturo Illía es el espejo, en cual deberán mirarse quienes hoy se encuentran abocados a la tarea conducir a la Unión Cívica Radical. En este sentido, seria una acción fundamental, muy positiva por cierto, que una vez terminados los importantes y sentidos discursos que seguramente se dirán el 18 de enero de 2013, por el aniversario de su fallecimiento, se pase de la dialéctica a la acción concreta. En tal sentido, el mejor homenaje que se le puede tributar a Don Arturo Illía, será trabajar para lograr consolidar una herramienta partidaria que retome todos estos valores y principios históricos del radicalismo yrigoyenista. Pero para que todo lo antes enunciado sea posible, se debe tener en cuenta que Arturo Illía constituye una referencia ineludible tanto para el presente y futuro del radicalismo, y que estos buenos ejemplos de republicanismo y acción política austera y soberana, que se sintetizan en la figura ex presidente, constituyen un importante legado, y en consecuencia, la tarea militante, será trabajar para que estos valores republicanos vuelvan a tener plena vigencia en el accionar político de la Unión Cívica Radical y de nuestro país. Juventud Radical de Saladillo