Se trata de una labradora de 4 años entrenada para localizar personas sepultadas en terremotos. Estuvo en Haití y Chile El perro es el mejor amigo del hombre. Por eso, para conmemorar un nuevo aniversario del Día del Animal -se celebra todos los 29 de abril en memoria del fallecido doctor sanjuanino Lucas Albarracín, gran luchador por la defensa de los derechos de los animales-, nos pareció una excelente idea contarles la vida de Lola. Se trata de la perra rescatista argentina que tuvo la difícil misión de rescatar gente, con y sin vida, de entre los escombros en el alud que devastó a la localidad salteña de Tartagal, y en los terremotos de Haití y Chile, último escenario de sus grandes proezas, que la llevaron a convertise en una de las perras rescatistas más buscadas del mundo.
“Lola es mi otra mitad. Una perra noble, absoultamente leal y dueña de un corazón que pondría colorado a más de un ser humano. Es capaz de entregar su vida por cumplir con su misión de rescatar personas. Aunque estoy casado y soy padre, Lola es parte de mi familia. Si me llegase a faltar, me muero”, cuenta, mate de por medio, Cristian Kuperbank, entrenador de Lola y fundador de la ONG K- 9 de Creixell, una unidad canina de rescate y salvamento que funciona, desde hace 14 años, en el partido bonaerense de Ezeiza, al sur del Gran Buenos Aires. “Somos la delegación argentina de una ONG que se fundó en España en 1996 y tenemos influencia para todo lo que es el continente americano. Nuestra tarea es la de adiestrar perros para la detección de billetes, drogas y, como en el caso de Lola, para la búsqueda y localización de personas extraviadas y sepultadas a causa de desastres naturales o acciones similares. De más está decirte que lo que hacemos es a todo pulmón, a puro corazón, y totalmente gratis. La única ayuda que tenemos es la de un puñado de anunciantes que nos bancan a muerte y me gustaría poder mencionar (Hospistal de Ezeiza, veterinaria PyM, Black Horse y Eukanuba Argentina) porque si esperamos contar con la ayuda estatal o gubernamental estamos totalmente fritos”, cuenta Kupersbank antes de presentarnos al resto de los integrantes del grupo: Emiliano Pachecho, guía canino; Víctor Hugo Rossa, director ejecutivo, y el chileno Francisco Javier Olejnik, encargado de la logística del grupo.
¡Adelante, mi valiente!
Gracias a su enorme valentía y gran olfato, Cristian y su inseparable amiga de cuatro años nacida en Cataluña, España, se han sabido ganar el reconocimiento de ser la pareja rescatista más exitosa de la última década. Mientras Cristian estuvo en cuatro terremotos (China, Perú, Haití y Chile) y en el alud que, a comienzos de febrero de 2009, azotó a la localidad salteña de Tartagal; Lola no le va en saga ya que si bien, por problemas presupuestarios de su patrón, no pudo viajar a China ni a Perú, cuenta con el maravilloso récord de haber rescatado a nueve personas con vida y haber descubierto ocho cadáveres entre las ruinas de Puerto Príncipe, Haití, entre los que se encontraba el del arzobispo de Puerto Príncipe, Joseph Serge Miott. “Cuando ya estábamos regresando a Argentina nos dijeron que el Papa había pedido que no nos fuéramos de Haití sin buscar al jefe de la iglesia católica en Haití. Si bien Lola logró el objetivo, lamentablemente el arzobispo apareció sin vida”, recuerda Cristian, entre emocionado y orgulloso, al tiempo que Lola pareciera entristecer también su bello rostro que dejan entrever unos ojos llenos de amor y ternura. “Es que a ella le hubiese gustado rescatarlo con vida. Lola es muy sensible y más allá de sentirse orgullosa y feliz por cumplir con su tarea, en el fondo, no le gusta para nada descubrir cadáveres. Como todos nosotros, ella ama la vida por sobre todas las cosas”, afirma Cristian, mientras su entrañable compañera le regala una espontánea lamida como señal de agradecimiento. "Como a la mayoría de los perros, a Lola sólo le falta hablar. Le incomoda que hablen de ella adelante de la gente. Como toda hembra, es coqueta y muy tímida", agrega entre risas. Tras su brillante trabajo en Haití, Lola viajó a Chile para colaborar con la búsqueda de personas y víctimas en el terremoto que el 27 de febrero sacudió al país. "En Chile, Lola volvió a demostrar por qué es una de las mejores perras rescatistas de todo el mundo. Sólo ella y yo sabemos lo que significa rescatar a una persona con vida de entre pilas de escombros.", dice antes de aclararnos que, además de Lola, está Xika, un pastor alemán de trabajo de dos años y medio que estuvo en Tartagal y Chile, y Bolt, otro ejemplar de la misma raza que todavía no debutó en rescates. "Por cada perro rescatista es necesario que viaje un entrenador y, lamentablemente para nuesras intenciones, por ahora la plata no nos alcanza", concluye Kuperbank
Luis Rodríguez - lrodrigu@perfil.com
Fotos: Martín Arias y gentileza ONG K9 Creixell Ezeiza Argentina
www.ongk9creixellezeizaargentina.blogspot.com