Sigue funcionando el Curso de Aparado, que implementado por la Dirección de Desarrollo Local a cargo de Mariano Eguía, está capacitando a nuevos trabajadores para incorporarse a la industria del calzado.
El curso comenzó a dictarse en el mes de diciembre por la necesidad de contar con trabajadores para los puestos vacantes en talleres y fábricas que funcionan en 25 de Mayo y por su buen resultado se extenderá, en
principio, hasta junio.
“Cada vez es mas difícil encontrar personal capacitado para el trabajo” explica Rodolfo Roldán, a cargo de la enseñanza de costura industrial de calzado.”Sabemos de la necesidad de encontrar trabajadores capacitados y por eso se creó este curso, que ha sido apoyado por los dueños de los talleres e industrias del calzado con mucho interés” resalta.
El curso se dicta dos veces por semana (martes y jueves) a partir de las 19hs. en el Hogar de Niños y tiene por objetivo que al término del mismo los alumnos puedan manejar con destreza las máquinas mas utilizadas para el aparado.
“Hoy hay poca gente con disposición para aprender un oficio” dice Roldán, “pero es muy importante saber que de doce personas que han terminado el curso que auspicia la Municipalidad, seis ya tienen trabajo fijo, dos eligieron no incorporarse a los talleres por problemas de horarios y una señora, compró una máquina con la que trabaja en su casa por su cuenta”.
Rocío, de 20 años, ya lleva algunas semanas cosiendo y le va tomando de a poco la mano a la máquina.
Realizando su primera clase están Sebastián de 18 años, Andrés de 19 y Brian, también de 19. “Vengo a ver si puedo aprender a coser para conseguir un trabajo” dice Andrés, sentado por primera vez en una máquina industrial.
Nerviosos y expectantes, los jóvenes hacen sus primeros intentos en busca de la salida laboral que necesitan. Quizás alguno de ellos continúe, quizás a alguno de ellos les guste este oficio y pueda progresar con él.
“Empezando con esta base se podrían incorporar a la enseñanza otro tipo de máquinas” asegura el instructor. “Sería muy interesante que se pudiera llevar a cabo una escuela de calzado que incluyera además de este curso de aparado, uno de armado, otro curso de corte y otro de diseño de calzado. Hay buenas posibilidades de trabajo y hay que tratar de aprovecharlas para nuestra ciudad” dice entusiasmado Rodolfo Roldán.