En la tradición popular hispana (y muy viva en Argentina), el martes 13 se contrarresta comiendo panqueques. La costumbre tiene raíces antiguas y se usa como “anti mufa”.
El origen principal se remonta al Martes de Carnaval (o Pancake Day), el día anterior al inicio de la Cuaresma. Antes del ayuno, las familias usaban lo que quedaba en la despensa: huevos, harina, leche y manteca. Con eso preparaban tortitas o panqueques para no desperdiciar alimentos. Con el tiempo, la práctica se asoció a la buena suerte y se extendió a los martes 13.
También hay una versión medieval francesa: en ciertos martes 13 se cocinaban tortitas redondas de harina, huevos y leche, endulzadas con miel o frutas. La forma circular y el dulce se consideraban símbolos que atraían prosperidad y alejaban lo negativo.
Hoy, en Argentina, la versión criolla es clara: panqueques con dulce de leche. Se preparan y se comen “por las dudas”, como ritual sencillo de protección. No hay base científica, pero forma parte del folclore del día junto al clásico “ni te cases ni te embarques”.
En resumen: se comen panqueques el martes 13 porque la tradición convirtió un desayuno de aprovechamiento pre-Cuaresma en un gesto de buena suerte contra la mala fama de la fecha.
