Ojo seco: un mal que altera la calidad de vida de 1 de cada 3 argentinos



La gran cantidad de pantallas que nos rodean han instalado con fuerza esta problemática.
por Dru002E Rogelio Ribes Escudero twitter Septiembre 10, 2017

En las sociedades actuales, la problemática denominada “ojo seco” se ha instalado con fuerza debido a la mayor cantidad de pantallas que nos rodean (celulares, tablets, computadoras y otros). En la Argentina, altera la calidad de vida de 1 de cada 3 personas adultas.
Si bien es común que la gente suponga que se trata de una cuestión de cantidad de lágrimas, en el 80 % de los casos se debe a una modificación en la calidad de las mismas. Cada lágrima posee tres capas: una de mucina (proteica), que está en contacto con la superficie corneal; la del medio, que es más abundante en agua; y la externa, que contiene lípidos. A su vez, el margen del párpado contiene varios orificios diminutos que segregan lípidos (aceite) sintetizados en las glándulas de Meibomio que se encuentran en su interior, por detrás de las pestañas. Por su efecto lubricante, este aceite disminuye la fricción entre el párpado y la córnea, y reduce la evaporación del film lagrimal.
El ojo seco se produce por obstrucciones en las bocas de estas glándulas, causando enrojecimiento, sensación de cuerpo extraño, aumento de los parpadeos y visión fluctuante entre estos. Para establecer qué tipo de ojo seco se padece, hay que realizar exámenes exhaustivos de la lágrima y de la superficie ocular con un microscopio oftalmológico. Es importante descartar otras patologías.
La principal causa de la disfunción de las glándulas de Meibomio es la obstrucción de sus orificios, producto de coágulos lipídicos o de membranas fibrosas que cubren los poros de drenaje. Esto origina un sobrecrecimiento de las bacterias en el interior de las glándulas y en la base de las pestañas, que promueve la inflamación en el párpado y en la superficie ocular. Como se trata de una patología crónica, con el paso del tiempo las bacterias van formando un escudo (biofilm) que las protege de los antibióticos.
El tratamiento del ojo seco consiste en refuncionalizar las glándulas de Meibomio. Para ello, existen dos pilares en el procedimiento: desbloquear las glándulas y tratar el sobrecrecimiento bacteriano. Lo primero se logra utilizando calor para derretir los coágulos lipídicos. Hay máscaras y dispositivos que se emplean en los consultorios oftalmológicos, que se usan para dar calor de manera constante, disolviendo y fragmentando los coágulos.
El sobrecrecimiento bacteriano, en principio, debe tratarse con una buena higiene del párpado. Uno de los tratamientos más modernos es un microtorno que exfolia los orificios glandulares, desbloqueando las glándulas obstruidas; a su vez, esto remueve la placa bacteriana y el biofilm del borde de las pestañas. Es un procedimiento que se realiza en el consultorio médico con gotas de anestesia y dura 20 minutos.