El mundo la conoció por tener octillizos. Ahora, en una entrevista, la súper mamá confesó: “Mi deseo de la infancia era formar una familia. No una familia tan grande". Tarde.
Pese a no haber demostrado ninguna inclinación artística, Nadya Suleman se convirtió en una celebridad luego de que se hiciera pública la noticia de su último embarazo en el que dio a luz a ocho bebés.
El fenómeno, que impacta por sí sólo, se vio condimentado por el hecho de que la mujer ya tenía seis hijos. Si bien Suleman jamás reveló el nombre del padre de sus hijos ni se le conoce pareja desde el nacimiento de los octillizos, la mujer se las ingenió para seguir en los medios gracias a sus controvertidas cirugías estéticas.
Una reciente participación en el programa de la conductora Oprah Winfrey relevó detalles íntimos de la dinámica de la familia y los motivos por los cuales Suleman decidió ir por más y aumentar tanto su familia.
Así fue como la producción grabó un documental, en el que se puede ver la ajetreada vida del clan y lo sobrepasada que se encuentra la mujer. “Mi deseo de la infancia era formar una familia. No una familia tan grande, pero una familia al fin. Esta es una familia ridículamente grande”, confiesa en el documental Suleman quien luego explicó por qué tomó la decisión de volver a ser madre luego de haber dado a luz a seis criaturas: “Yo pensaba que estaba haciéndolo genial. Me manejaba muy bien con los seis chicos y estaba terminando mis estudios. Tenía tanta energía que creo que me aproveché de eso”.
Sin embargo, la polémica más fuerte llegó de la mano de la propia Oprah quien logró entrevistarla en vivo y le preguntó lo que todos querían saber. “Si tuve tantos hijos fue por tener deseos infantiles propios para cumplir y traté de llenar algunos deseos. Mirando hacia atrás, siempre he deseado el respeto y el apego de otro ser. Y la conexión que siento con los chicos es la más significativa. También estaba hambrienta de seguridad y estar rodeada de niños me la da”, confesó en el set del programa la madre múltiple.
Mientras tanto, la mujer costea los gastos de su numerosa familia -dentro de los que se destacan los mil dólares semanales en alimentos- con el subsidio que recibe del Estado y lo que cobra por sus apariciones televisivas.