A los nenes pequeños les gusta imitar lo que ven y oyen -gestos, entonaciones, expresiones-, pero optan por no seguir el ejemplo de quien perciben como poco fiable, según un estudio realizado en la Universidad Concordia de Montreal, en Canadá.“Al igual que los chicos más grandes, los bebés registran si un individuo es preciso o impreciso y utilizan esta información para guiar su aprendizaje posterior”, dijo la autora principal del estudio, Diane Poulin-Dubois, del Departamento de Psicología de esa universidad. Más observadores de lo que se piensa, los niños menores de 16 meses son capaces de distinguir lo verdadero de lo falso.