Los amantes de la ciencia ficción tienen un nuevo motivo de regocijo. La Obayashi Corporation anunció recientemente un proyecto ambicioso para 2050: la construcción de un elevador espacial que permitirá trasladar tanto personas como carga a tan sólo el uno por ciento de costo de lo que actualmente implica hacerlo en un cohete. Esta forma de transporte cobró tinte de realidad gracias al avance en el desarrollo de nanotubos de carbono super resistentes. Yoji Ishikawa, uno de los investigadores jefes de Obayashi, explicó que "la
fuerza de tensión es casi cien veces más fuerte que la de los cables de acero, así que es posible". El problema más inmediato a resolver es la extensión de los cables. La idea es construir ascensores que alcancen los 96 mil kilómetros, y hasta el momento el máximo de largo que se consigue en nanotubos de carbono es de 3 centímetros. Sin embargo, Ishikawa piensa a largo plazo, y asegura que "creemos que para 2030 podremos hacerlo". La posibilidad de contar con este tipo de transporte abarataría en gran medida los costos, ya que un solo carro podría llevar hasta 30 pasajeros. Además, mientras que actualmente cuesta 22 mil dólares llevar un kilogramo de carga al espacio, con los elevadores costaría cerca de 200 dólares. Con las bases asentadas, Obayashi tiene todo para lograr revolucionar el viaje en el espacio. No obstante, Ishikawa sostiene que "no creo que una compañía pueda lograrlo, necesitaremos una organización internacional para concretar tamaño proyecto"