
No es, ni mucho menos, el único animal de la naturaleza que duerme tanto. Le siguen muy de cerca estos otros: el perezoso (que duerme unas 20 horas al día), el armadillo (19 horas al día), la zarigüeya (19 horas al día), el lémur (16 horas al día), el hámster (14 horas al día), la ardilla (que iguala las 14 horas al día), el gato (13 horas al día) o el cerdo (13 horas al día). No nos olvidamos de los perros. Sus períodos de sueño diario están entre las 12 o 13 horas diarias; sin embargo, su sueño no es continuo sino que está dividido entre el período nocturno y las siestas diurnas.
Fuente: Muy interesante España