
Incluir en el aula una pizarra digital interactiva revoluciona el concepto de didáctica.
Permite capturar dibujos y anotaciones en formato digital, es sensible al tacto, funciona con cualquier aplicación del ordenador y también puede utilizarse como una superficie tradicional de proyección o de escritura.
Hablar de escuelas en general es prácticamente imposible porque cada comunidad educativa es una realidad diferente y la posibilidad de incorporar pizarras digitales en el aula tendrá sentido siempre y cuando las necesidades básicas estén mucho más que cubiertas.
Ahora, cuando están dadas las posibilidades de que la tecnología entre a la escuela, los resultados que se obtienen pueden ser sorprendentes: ya nadie duda de lo útil que resultan un radiograbador, un televisor o una computadora, pero la gran novedad son las pizarras digitales interactivas.
Julio Rodríguez, Director de Tecnología de Educaria, una empresa que comercializa la pizarra interactiva TeamBoard, conversó con : "En el verano estuve en Londres en BETT (British Education and Training Technology), una feria en la que se presenta lo último en tecnología relacionada con la educación, y me asombró la variedad de pizarras digitales que hay y la cantidad de opciones que existe a la hora de utilizarlas. También me asombró que, en Inglaterra, en el 90 por ciento de los colegios tienen al menos una y el 60 por ciento de las aulas están equipadas con pizarras, lo que generó en el docente una enorme alfabetización digital".
Y el lugar del docente frente a una pizarra digital es, sin duda, un tema fundamental: "Hay mucha gente que no está digitalizada y la capacitación en tecnología sin duda hay que hacerla, pero uno de los éxitos que ha tenido la pizarra digital es que se puede apagar el proyector y escribir en el pizarrón como siempre se ha hecho -asegura Rodríguez-. Pero en la medida en que las generaciones más jóvenes vayan cubriendo los cargos docentes, el problema se irá resolviendo", señala. Además, desde Educaria están en un proceso de donación de pizarras para el CePA, la escuela de capacitación docente del Gobierno de la Ciudad, para que las utilicen y puedan formar a los docentes en su uso.
Claro que, más allá de la tecnología con la que se cuente, Rodríguez advierte que hay que replantearse el formato de cómo se ejerce la docencia hoy: "Ya no se sostiene que el lugar del saber esté sólo en el docente y estas pizarras permitirían un espacio mayor de participación para los alumnos".
Estas pizarras no son sólo para clases "magistrales", sino que son ideales para que participen los chicos -incluso cuando tengan problemas de movilidad- ya que cuentan con dispositivos en forma de tableta que funcionan con bluetooth y que representan al pizarrón, en la que un niño puede hacer su trabajo y mostrarlo sin tener que "pasar al pizarrón".
Y con este tipo de tecnología, un maestro o un alumno podrían llegar a clase con algún fenómeno grabado en el celular que se bajaría a través de bluetooth y se podría compartir inmediatamente.
"Los chicos son muy afectos a la tecnología y estas pizarras permiten ofrecer nuevos espacios de construcción de conocimientos", plantea el Director de Tecnología de Educaria.
"Por ejemplo, los maestros holandeses, que están en un permanente proceso de evaluación en las aulas, les piden a los chicos, cuando terminan de explicar un tema, que voten con un aparatito cuyo resultado se refleja en la pizarra -explica Rodríguez-. Como la votación es anónima, los chicos son honestos en sus respuestas y el maestro tiene un panorama real acerca de la comprensión del tema trabajado. Así entendida, la evaluación funciona como un control de avance en la enseñanza y no hace falta esperar al final de un bimestre para darse cuenta de que un chico no está aprendiendo".
"Durante muchos años se debatió si los chicos aprendían más o menos con la computadora, y si nos atreviéramos a un pronóstico, hoy podríamos decir que con la tecnología se puede aprender mejor: por ejemplo en geometría se puede trabajar con movimientos de cuerpos que si hubiera que hacerlos dibujando perdería sentido por el trabajo que lleva"
Sin duda, estas pizarras que ya están usando los chilenos -un país que invierte mucho en educación- requieren concebir el aula de otra manera y en referencia a esto, Rodríguez cuenta una frase que escuchó en una conferencia sobre pizarras digitales curso en España: "Tenemos escuelas del SXIX, profesores del SXX y alumnos del SXXI".
¿Cómo funcionan las pizarras digitales interactivas?
Modo Pizarra Blanca Electrónica TeamBoard
Creada para ser usada con facilidad, en el modo Pizarra Blanca Electrónica TeamBoard, se captura todo lo que se anote en la superficie blanca, sin la necesidad de un videoproyector. Las anotaciones y los dibujos se pueden guardar en los formatos más populares (PDF, JPEG...) así como enviarlos por mail, compartirlos o imprimirlos. La barra de acciones TeamBoard así como las herramientas de Draw hacen que el entorno de trabajo sea intuitivo y fácil de usar. Está diseñado para armar contenidos y clases con suma facilidad.
Modo Pizarra Digital Interactiva sensible al tacto TeamBoard
Si se utiliza de modo interactivo se transforma en una poderosa herramienta de presentación y de formación. Nuestro software incluye las principales funciones que se necesitan en un formato muy fácil de utilizar.
La innovadora Barra de Herramientas de Acceso TeamBoard le proporciona todas las herramientas que necesita en una barra flotante. Guarde sus programas favoritos o de más uso en la barra.
Trabaje con cualquier programa desde la pizarra simplemente con el toque de sus dedos.
TeamBoard Draw, con una interfase muy práctica e intuitiva, proporciona una funcionalidad increíble. Conecta TeamBoard a la computadora y a un videoproyector para acceder a todas las aplicaciones desde la pizarra.
Tu dedo ahora es el mouse y no necesitas moverte de la pizarra para poder acceder a cualquier programa de la computadora.
La Pizarra Digital Interactiva TeamBoard tiene unas medidas de 160 x 130, con una diagonal de 196 cms. Lo que supone 77 pulgadas.