Es el príncipe heredero de la corona del Reino Unido, pero William no se conformó con aprender de la realidad leyendo los diarios: en vez de eso, pasó una noche a la intemperie viviendo como linyera en las heladas calles de Londres, armado sólo con un gorro de lana y una bolsa de dormir .
Haciendo honor a la memoria de su caritativa madre, el hijo mayor de la princesa Diana de Gales decidió participar activamente de la organización benéfica Centrepoint, dedicada a ayudar a jóvenes en la calle, según el sitio inglés Daily Mail. Un poco parafraseando la canción de Bob Dylan, el príncipe pasó a ser mendigo para responder la pregunta: "¿Qué se siente estar solo, sin dirección a casa?"
William pasó la noche agazapado tras unos tachos de basura para resguardarse del frío, ya que hicieron cuatro grados bajos cero, y durmió en una bolsa de dormir (un lujo para un linyera). El titular de la organización, Seyi Obakin, pasó la experiencia junto a él y contó que el momento más difícil fue cuando casi son arrollados por un pequeño camión limpiador de veredas.
Por su parte, Obakin dijo que el heredero a la corona británica estuvo fuera de su "zona de comfort", pero rescató que "logró crear conciencia sobre el problema y comprendió la verdadera realidad de los que viven en la calle".
Obakin desafió al hijo mayor de Diana a principios de este año, aunque confesó que no pensó que el príncipe aceptaría el reto, que surgió después de que William le pidiera a la organización que redoblara los esfuerzos por ayudar a la juventud que vive en las calles de Londres.
El príncipe, el presidente de la organización y el secretario privado de William pasaron la noche en bolsas de dormir sobre cartones, con el miedo de ser "atacados por golpeadores de vagabundos".