La fecha de vencimiento estaba más que superada, pero todavía están intactos los numerosos panes de manteca dejados atrás por la expedición del británico Robert Scott, quien intentó llegar al Polo Sur hace más de un siglo.
En 1910, Scott se embarcó en su segunda expedición al Polo Sur, que finalmente completó el 17 de enero de ese año 1912. Scott y sus cuatro acompañantes murieron en el camino de regreso, pero un siglo más tarde científicos neozelandeses encontraron un establo donde estaban prolijamente guardados los bloques de manteca, las latas de comida y hasta cobertores y mantas, informó el sitio inglés Daily Mail.
"Lo más increíble es el fuerte olor que tiene. Cerca de cien años más tarde, todavía tiene un aroma muy fuerte. Yo no lo pondría en mi tostada", bromeó la investigadora Lizzie Meek. Al principio, parecían unas "bolsas estrujadas", como explicó la exploradora, pero los científicos encontraron en su interior "el maravilloso logo de Silver Fern", que es además el logo en la camiseta de los All Blacks, la selección neozelandeza de rugby.
Por ahora, el plan de los investigadores es dejar la manteca en donde lo encontraron para asegurarse de que el descubrimiento no se heche a perder. Éste descubrimiento se suma al del mes pasado, cuando se encontraron las cajas de whisky de la expedición de William Shackleton.