Imagina tener un infarto y no tener que llamar a una ambulancia… mejor aún, que esto no signifique morir. La compañia mexicana Medisist está desarrollando una camiseta que monitoreará el ritmo cardiaco del usuario y, en caso de alteraciones importantes, contactará al hospital a través de un mensaje de texto.
Similar a la investigación europea, el proyecto mexicano se distingue por la “comunicación” directa entre la camiseta y el celular del paciente vía bluetooth, sin tener que pasar por un monitor extra. Cuando la camisa detecta desde una arritmia menor hasta un infarto al miocardio envía los datos al hospital, en donde expertos analizan la información y de ser necesario contactan al paciente y envían una ambulancia.
De acuerdo a la compañia, es probable que la prenda se encuentre disponible a finales del año. Se producirá en conjunto con Atlética, compañía que está a cargo de desarrollar fibras textiles para hacer más cómodos los dispositivos y de diseñar la apariencia final del producto.
Para una segunda etapa se planea añadir dispositivos que registren los niveles de glucosa y la presión arterial, así como utilizarla en atletas de alto rendimiento con el fin de optimizar sus sesiones de entrenamiento.
Suena bastante bien, sobretodo para las personas que viven solas, ya que la camiseta no sólo puede salvar vidas, sino que al monitorear la actividad cardiaca puede prevenir problemas más serios. Al menos a mí me entusiasma más la idea de que el hospital mande una ambulancia a que mis vecinos me encuentren días después, parcialmente comida por mis gatos.
Sin embargo hay una cuestión técnica que no es del todo resuelta por los fabricantes: el precio. Estas camisetas no deben ser baratas, al menos no al inicio de su comercialización. Considerando que ciertos pacientes necesitan monitoreo diario, tantos cambios de ropa podrían resultar bastantes costosos.
Si este tipo de investigaciones provinieran de instituciones y universidades con financiamiento gubernamental podríamos ver su aplicación en el sector de salud pública. Por el contrario, al encontrarse en su fase experimental y ser producto de la investigación privada, ¿será accesible a todos los sectores de la población?
Foto: Corazón Hispano