Según un informe de la Universidad Nacional de La Plata, la demanda de profesionales de Agrimensura se halla en franco crecimiento. Organismos públicos y privados piden profesionales a las universidades.
El crecimiento sostenido de la actividad inmobiliaria y la construcción determinaron un impulso inédito de una carrera casi tan antigua como la propia Universidad Nacional de La Plata (UNLP): la Agrimensura.
En los últimos cinco años, la demanda laboral en esta actividad registró un incremento del 56%, acompañada por el aumento de la compra-venta de casas, edificios, comercios, campos y en la expansión demográfica en las ciudades que impulsó a la industria de la construcción.
Es una de las profesiones con "salida laboral asegurada", según explicaron en la Facultad de Ingeniería, que incluye entre una veintena de ofertas académicas la carrera de Ingeniero Agrimensor, de cinco años de duración y en la que actualmente están cursando poco más de 330 alumnos.
Sólo en la provincia de Buenos Aires, se hicieron en el último año 155 mil gestiones que requirieron la intervención de Agrimensores. Y esa tarea recayó sobre los poco más de mil profesionales matriculados en el territorio provincial, según los datos del Consejo Profesional de Agrimensura (CPA) de la provincia de Buenos Aires.
Autoridades académicas y de la entidad profesional coinciden en que "la profesión está en franco crecimiento y se requieren egresados con capacidad y aptitud para cubrir el marcado aumento de la demanda".
Además, esa entidad recibió en los últimos meses pedidos de una decena de municipios que requieren los servicios de agrimensores para hacerse cargo de los puestos directivos en las direcciones de Catastro. De hecho, el 68% de las comunas bonaerenses tienen agrimensores designados en esas áreas de sus administraciones.
También el vicedecano de la Facultad de Ingeniería, Walter Murisengo, aseguró que "hemos tenido requerimientos de organismos públicos nacionales o provinciales; de empresas privadas y hasta de multinacionales que solicitan datos sobre futuros egresados".
Carrera prioritaria
Los estudiantes que elijan la carrera de ingeniero agrimensor en 2011 cursarán en instalaciones casi nuevas: un complejo edilicio de 1.100 metros cuadrados inaugurado hace cinco meses en el predio de la facultad de Ingeniería. Es una obra de dos plantas con capacidad para aulas, gabinetes para grupos de trabajo, oficinas administrativas y sala de profesores entre otras dependencias.
Fue financiada con aportes de la unidad académica y del Consejo Profesional de Agrimensura que completó el 50% de la obra iniciada por la Universidad, dijeron en la entidad que preside el agrimensor Norberto Fernandino.
Ingeniero Agrimensor, como todas las que se dictan en esta unidad académica de la UNLP está dentro de las denominadas "carreras prioritarias" que el Ministerio de Educación de la Nación incluye en el plan de becas del Bicentenario que aportan entre 5 mil y hasta 12 mil pesos anuales a los estudiantes con dificultades sociales inscriptos en esas carreras. Este año hubo en ingeniería más de 150 beneficiados con este programa de apoyo oficial.
"Las carreras técnicas y apuntadas a la producción y a la industria han tenido una revalorización en los últimos años. Pero además, en la UNLP consideramos que deben tener un vínculo estratégico con la política de desarrollo del país", explicó el presidente de la UNLP, Fernando Tauber.