Un adolescente de 17 años tiene sorprendidos a los médicos de Knoxville, Tennessee, por un raro desorden que le provoca lágrimas de sangre.
"La gente todavía cree que estoy poseído. El sangrado pasa todo el tiempo, en el colegio, en casa, a la noche", relató el joven a los medios estadounidenses. "No sé cuándo me van a ocurrir, pero sí me arde cuando pasa. A veces no me ddoy cuenta hasta que la gente me empieza a mirar fijo", señaló.