La ciudad de San Francisco dio un duro revés a McDonald’s: prohibió su menú infantil, la popular Cajita feliz que se consume en todo el mundo.
Todo comenzó con una protesta de un grupo de padres, que pretendían conseguir que se evite vincular la obtención del juguete de forma gratuita con el consumo de una comida que puede ser perjudicial para la salud de los niños debido a su alto contenido en grasas saturadas, azúcares y sales.
Tras un proceso judicial, los concejales de esa ciudad de California han considerado que el juguete incluido en la Cajita feliz de forma gratuita atrae a los niños y "es motivo suficiente para que el colectivo infantil consuma altos niveles de grasas atraídos por conseguir el juguete", según informaron fuentes del Ayuntamiento de San Francisco.
El consejo municipal decidió, con ocho votos a favor y tres en contra, prohibir la venta de este menú infantil en los restaurantes McDonald’s de la ciudad hasta que la cadena de comida rápida y hamburguesas no modifique el contenido nutricional de los productos que la componen e incluya alimentos más saludables para los niños.
La decisión del Ayuntamiento de la ciudad podría ser efectiva en diciembre del año 2011, a la espera de que la multinacional agote sus posibilidades legales para recurrir la prohibición.
San Francisco ha decidido que para ofrecer un juguete gratuito en un producto alimenticio, éste deberá contener un máximo de 600 calorías, 640 miligramos de sodio (sales), 35% de calorías provenientes de grasas y un 10% de grasas saturadas.
Los menús deberán incluir piezas de frutas y verduras. Como era de esperar, McDonald’s ha reaccionado en contra de la decisión de San Francisco y se ha declarado "tremendamente decepcionado".