A sus 20 años de edad, Lola se inició en el camino de las artes en la provincia de Tucumán, donde conoció al pintor italiano Santiago Fallucci. Años después, la joven se trasladó a Roma, Italia, y allí conoció a quien sería su maestro principal, Giulio Monteverde. A lo largo de su vida, se destacó con esculturas como los bajorrelieves que luego
adornarían el patio de la Casa de La Independencia en San Miguel de Tucumán, en el año 1900, aunque tres años más tarde dio vida a su obra más relevante y polémica que sería el desnudo de la Fuente de las Nereidas.
Además de las obras escultóricas antes citadas, son de relevancia la escultura llamada Paz, Justicia, Libertad, Progreso planteadas para el edificio del Congreso Nacional en la ciudad de Buenos Aires y luego ubicadas en la ciudad de San Salvador de Jujuy, o, el conjunto de esculturas realizado para su Monumento Nacional a la Bandera, proyecto ganado por ella y luego abandonado, en la ciudad de Rosario//Gracias por tu visita//