Previamente, a las 11.44, se había colocado sobre el fuego que mantienen los integrantes del centro criollo El Pegual, la gigantesca sartén de 4,20 metros de diámetro para un primer calentamiento, tarea que fue supervisada por José María Besada, uno de los cinco grandes maestros de la cofradía a nivel local y el máximo responsable de la cocción de la omelette.
Mientras se llevaba a cabo la tarea de romper uno a uno los huevos, en la que es habitual que colaboren turistas en los 15 equipos que se conformaron, todos con la obligación de utilizar guantes de látex por cuestiones de higiene, la sartén fue tomando temperatura.
A las 12.17 fue el momento en el que se vertió el aceite; tres minutos más tarde el jamón, la ciboulette y la cebollita de verdeo previamente picadas y a las 12.27 llegó el momento del ingrediente principal: los huevos, que estaban en grandes ollas donde ya habían sido salpimentados.
Con gigantescos utensilios, se comenzó a revolver la preparación para que no se pegue en la sartén y con una temperatura que ronda los 65 grados en la zona cercana al fuego, según se informó, es necesario que vayan turnándose en esta tarea. //Gracias por tu visita//