
.
SALADILLO.- "Justicia por lo que pasó y seguridad para lo que vendrá" rezaba el cartel escrito con fibrón azul sobre una cartulina.
Detrás de él, casi dos mil personas marcharon anoche por las calles del centro de esta ciudad, a 180 kilómetros de la Capital, para reclamar justicia por la violación de una adolescente de 17 años, por la que está acusado un cabo de la policía bonaerense. Con antorchas y los ojos enrojecidos, un grupo de compañeras de la víctima encabezó la marcha para exigir justicia frente a la fiscalía y a la comisaría locales.
Al cierre de esta edición, la fiscal que interviene en el caso, Patricia Hortel, pidió la detención del acusado, identificado como Ricardo Marcelo Gobia, de 23 años, cabo de la policía provincial.
Al parecer, dos mujeres y un compañero de trabajo aportaron anoche testimonios clave en contra del uniformado. Según el relato de los hechos, que consta en la causa, el sábado último, Jorgelina (su apellido se reserva por motivos legales) había acordado salir con cuatro amigas y luego ir a dormir a la casa de una de ellas.
Las adolescentes, compañeras de la Escuela de Enseñanza Técnica N° 1, fueron a la puerta del boliche La Vía, al que no pudieron ingresar por ser menores de edad. Allí estuvieron varias horas hasta que Jorgelina se separó del grupo para ir en busca de un muchacho, que no era Gobia. Sin embargo, a pocas cuadras del lugar habría sido abordada por el policía, que circulaba en un jeep rosa.
Amenaza de muerte
Según la denuncia, el suboficial obligó a la menor a subir al vehículo, la amenazó de muerte y la llevó hasta un descampado cerca del club Huracán. Dentro del auto, la maltrató y abusó sexualmente de ella.
Después, Gobia le preguntó dónde vivía para llevarla hasta su casa, pero la menor le dio una dirección falsa y se bajó del coche.
Corrió hasta la casa en la que estaban sus amigas y les contó lo ocurrido. Y decidieron ir a la comisaría a denunciar el hecho. Fuentes de la pesquisa aseguraron que Gobia fue identificado por el color rosa de su jeep, único en la ciudad.
Con este caso, Saladillo suma tres violaciones en menos de tres meses. Si bien el cabo Gobia se desempeña en la policía vial de General Alvarado, el momento de mayor tensión se vivió frente a la comisaría.
"Nos da vergüenza ajena que un uniformado esté acusado por un hecho aberrante como éste y por eso damos la cara, pero les pedimos que tengan confianza", dijo a los manifestantes el comisario inspector Aldo Amaya, titular de la subjefatura departamental de Cañuelas.
"Cualquiera de estas chicas puede ser su hija, dijo Julio Suárez, uno de los manifestantes. Juan García, asesor legal del foro de seguridad ciudadana, reclamó el "esclarecimiento inmediato del caso y urgentes medidas de prevención ante hechos de violencia".
Hace un mes el foro había elevado al Ministerio de Seguridad provincial un petitorio luego de que un chico de 14 años violó a una mujer de 40. .
.
//Gracias por tu visita//