LOS “ALUMNOS” DEL TALLER
Durante 40 años Javier Catalá fue un fumador voraz que llegó a consumir 50 cigarrillos por día: cada 28 minutos se llevaba un cigarrillo a la boca. Sin embargo también fue y es un músico prolífico: docente, integrante de un trío de tango y especialista en armónica, un instrumento que no permite tocar y fumar, practicar y fumar o aprender y fumar al mismo tiempo. A los 54 años Javier se dio cuenta que necesitaba ayuda para dejar de fumar y comenzó el taller grupal de cesación tabáquica que hace 2 años se lleva a cabo en el hospital Rossi y consiste en un grupo que se reúne una vez a la semana, dejan de fumar todos al mismo tiempo y se apoyan en el camino. A este profesor de música le funcionó tan bien el tratamiento que, una vez finalizado, quiso retribuir al hospital la ayuda otorgada. “Me enteré que en Estados Unidos y en algunos países europeos los talleres de armónica se realizaban como una terapia para robustecer los músculos respiratorios -cuenta- y quise hacerlo acá porque es una forma de aprender música y contribuir a la salud. Pero también es importante la parte social, el lugar de contención y de apoyo, porque cuando terminás el taller querés seguir en contacto con algo que te motive a continuar siendo un ex fumador”. La inspiración y expiración a través de la armónica ayuda a mantener los bronquíolos abiertos, disminuye la fatiga, ayuda a respirar mejor, fortalece la actividad pulmonar y mejora la actitud y la postura corporal. Y, además, corta la relación “mano/boca” del fumador al reemplazar el cigarrillo por la armónica. Uno de los alumnos del taller -Rubén, 55 años, ex fumador y con EPOC- afirma que la técnica le hace bien, que ahora siente que está respirando un poco mejor. Y otra de las alumnas dice sin dudar que “hace que sea más consciente el tema de la respiración, que es algo que tenemos automatizado; ahora me doy cuenta de lo mal que respiraba”. El taller comienza, cada jueves, con ejercicios respiratorios, continúa con la búsqueda de un ritmo conjunto entre los alumnos y luego practican los temas que aprendieron hasta el momento, como el Himno a la alegría y el Arrorró.