
Largos viajes en avión, horas de espera en aeropuertos y muchas jornadas en hoteles lejos de casa son algunas de las desventajas que conlleva la vida de un deportista profesional y que, muchas veces, los aficionados no ven.
Unidos para llevar algo más de confort a esta tediosa faceta de las grandes estrellas del deporte, Nike y la consultora de diseño Teague
Entre otras adaptaciones, esta cabina presenta asientos reclinables en 180° adaptados para personas que superan los 2 metros de altura, para que resulten confortables para jugadores de básquet, vóley o rugby. Estas butacas, además, están aisladas en cápsulas transparentes y se ubican en espacios individuales ambientados con una luz tenue, que permite al pasajero descansar sin ser perturbado por el entorno.
A su vez, el avión presenta una sala de recuperación, equipada con camillas, butacas y los dispositivos médicos y kinesiológicos que utilizan los profesionales de alta competencia. Por último, el diseño presenta una sala de reunión, pensada para que todos los integrantes del equipo puedan ubicarse a mirar videos o realizar actividades conjuntas. Así, la derrota por jugar de visitante se queda con una excusa menos.