¿Qué es el Cáncer de Piel?
El cáncer de piel es una enfermedad producida por el desarrollo de células cancerosas en cualquiera de las capas de la piel.
Es
el cáncer que se forma en los tejidos de la piel y que puede deberse a
diversos factores, como las quemaduras solares reiteradas o la
exposición a radiación UV a largo plazo Existen
dos tipos: el tipo no
melanoma y el melanoma.El cáncer de tipo no melanoma es el más frecuente
y se denomina así porque se forma a partir de otras células de la piel
que no son las que acumulan el pigmento (los melanocitos).
Dentro de este tipo se encuentran todos los cánceres de piel menos el melanoma maligno que es menos frecuente y más maligno.
Exposición excesiva a la radiación ultravioleta (UV), cuya principal fuente es la luz solar.
El
grado de exposición a esta radiación depende de la intensidad de la
luz, del tiempo de exposición, y de si la piel ha estado protegida.
Las personas que viven en áreas donde están expuestas todo el año a una luz solar intensa tienen mayor riesgo.
Estar
largo tiempo a la intemperie por motivos de trabajo o diversión sin
protegerse con ropas adecuadas y protección solar aumenta el riesgo.
Las
lámparas y cabinas bronceadoras son otras fuentes de radiación
ultravioleta que pueden causar un mayor riesgo de desarrollar un cáncer
de la piel no melanoma.
La exposición a
ciertos productos químicos como el arsénico, la brea industrial, la
hulla, la parafina y ciertos tipos de aceites.
También es riesgosa y así como la exposición a la radiación producida por la radioterapia.
¿A quiénes afecta?
Las personas que tienen riesgo aumentado de padecer un melanoma son aquellas con pieles muy blancas que siempre se enrojecen y nunca se broncean; las que tienen gran número de lunares, las que presentan lunares atípicos y los parientes directos de familiares que han padecido melanoma.
Las personas que tienen riesgo aumentado de padecer un melanoma son aquellas con pieles muy blancas que siempre se enrojecen y nunca se broncean; las que tienen gran número de lunares, las que presentan lunares atípicos y los parientes directos de familiares que han padecido melanoma.
Prevención
Dado
que el sol y los rayos ultravioletas constituyen la principal causa de
cáncer de piel y sus efectos se van acumulando a lo largo de la vida, el
método preventivo más efectivo es evitarlos.
El
factor de riesgo conocido y que puede prevenirse y el más importante es
la exposición solar repetida y desde la infancia, más aún si ocurren
quemaduras importantes reiteradas.
La
prevención en relación a la exposición solar debe realizarse durante
todo el año y no sólo en verano, cuando el riesgo aumenta debido a la
intensidad de los rayos solares. En este sentido, las personas que
trabajan al aire libre deberán utilizar ropas claras y holgadas que les
permitan protegerse del sol.
Asimismo, para que disfrutar del sol no se convierta en un riesgo, es conveniente adoptar las siguientes precauciones:
Evitar exponerse al sol entre las 10 horas y las 16 horas.Buscar lugares a la sombra.
Cubrirse con ropas, sombreros y anteojos de sol.
Utilizar
protector solar mayor 20 FPS (Factor de Protección Solar) aplicándolo
media hora antes de la exposición y renovándolo cada dos horas o luego
del baño.
Los bebés menores de 1 año deben evitar completamente la exposición.
Evitar las radiaciones ultravioleta generadas por las camas solares.
Las dosis de UV artificiales se acumulan a las dosis de UV del sol y refuerzan el efecto cancerígeno.
Otras
causas menos frecuentes son: exposiciones repetidas a rayos X,
cicatrices de enfermedades o quemaduras, exposición a algunos derivados
del alquitrán y arsénico e historia familiar de cáncer de piel.
PREVENCIÓN PRIMARIA
La incorporación de hábitos saludables reduce hasta un 40% las posibilidades de contraer cualquier tipo de cáncer:
• Tener una alimentación saludable
incorporando frutas, verduras y cereales
a la dieta regular.
• Protegerse de la exposición solar
• Evitar los excesos de peso
• Realizar actividad física regularmente
• No fumar
• Consumo responsable de alcohol
PREVENCIÓN SECUNDARIA
Es necesario consultar al dermatólogo cuando se observen cambios en un lunar.
La regla del ABCD nos puede ayudar a distinguir un lunar normal de un melanoma:
Asimetría:
que la mitad de un lunar no es igual que la otra mitad.
Bordes irregulares:
los bordes son desiguales, borrosos o poco definidos.
Color:
La pigmentación no es uniforme, se observan cambios de color de una zona a otra del lunar.
Diámetro:
cuando el lunar mide más de 6 milímetros o cualquier cambio de tamaño de un lunar.
Un estudio a tiempo puede salvarte la vida a vos, a tu familia o a tus amigos
GAPEO-SONREIR A LA VIDA
