
"Hemos decidido agregar un paso más en la producción orgánica y procesar el sobrante de la producción convirtiéndolo en salsas, pestos y dulces envasados, todos productos orgánicos que serán utilizados y aprovechados oportunamente por distintas reparticiones municipales", explicó Lorenzo.
El funcionario agregó que "es un paso necesario y una forma de almacenar por más tiempo el producto de la huerta, pero también una excelente oportunidad de pasar con éxito el tiempo de cosecha, sortear el embudo de la sobreproducción de frutos y vegetales perecederos y darle valor y aprovechar los excesos de producción. Estos alimentos se irán consumiendo a lo largo del año y podremos ir evaluando resultados para apuntar entonces si a más producción y mayor área sembrada".
El proyecto de agregado de valor inicia así su experiencia piloto trabajándose para su ejecución en colaboración con el personal de cocina del Hospital Saturnino E. Unzué y en su seguimiento junto a la Secretaría de Políticas Sociales y Sanitarias.