FaceApp o cómo regalar fotos de tu cara a una empresa rusa

FaceApp se está volviendo a poner de moda —ya lo hizo una vez, y fue acusada de racismo–, compartir fotos de cómo seríamos con 40 años más –o menos– o de cómo seríamos si hubiéramos nacido del otro sexo es algo que está resultando bastante entretenido últimamente para muchos usuarios. Al fin y al cabo, ¿a quién no le ha picado la curiosidad?

Además, la licencia que se concede a FaceApp es perpetua, irrevocable, totalmente pagada y con licencia transferible para usar, reproducir, modificar, adaptar, publicar, traducir, crear trabajos derivados, distribuir, realizar públicamente y mostrar los resultados obtenidos.
Las cláusulas establecen de una manera bastante estándar y superficial que los usuarios le otorgan a FaceApp una «licencia perpetua, irrevocable, no exclusiva, sin royalties, totalmente pagada y con licencia transferible» para «usar, reproducir, modificar, adaptar, publicar, traducir, crear trabajos derivados, distribuir, realizar públicamente y mostrar» los resultados obtenidos. «Cuando publicas o compartes contenido de usuario en nuestros servicios, cualquier información asociada como el nombre de usuario, ubicación o foto de perfil serán visibles al público», recoge el texto legal.
Otra de las cuestiones que más inquietan a los usuarios es la empresa desarrolladora, Wireless Lab, de procedencia rusa. Su director general y fundador es el ingeniero Yaroslav Goncharov, quien la creó en 2014. La firma se ubica, sin embargo, en Wilmington, localidad del estado estadounidense de Delaware, según la inscripción en las tiendas de aplicaciones, mientras que en la página web se publica que tiene procedencia. Algo muy ambiguo. Pese a las reticencias, la compañía no concreta lo que sucedería si la compañía fuera disuelta o vendida, así como tampoco si puede ser trasladada la dirección fiscal de la misma para atenerse a otra regulación más permisiva con los datos recopilados.
Otra de las cuestiones que más inquietan a los usuarios es la empresa desarrolladora, Wireless Lab, de procedencia rusa. Su director general y fundador es el ingeniero Yaroslav Goncharov, quien la creó en 2014. La firma se ubica, sin embargo, en Wilmington, localidad del estado estadounidense de Delaware, según la inscripción en las tiendas de aplicaciones, mientras que en la página web se publica que tiene procedencia. Algo muy ambiguo. Pese a las reticencias, la compañía no concreta lo que sucedería si la compañía fuera disuelta o vendida, así como tampoco si puede ser trasladada la dirección fiscal de la misma para atenerse a otra regulación más permisiva con los datos recopilados.







FUENTES VARIAS QUE SE PUEDEN ENCONTRAR GOOGLEANDO LOS FRAGMENTOS DE TEXTO DESEADOS

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