Telar de la abundancia: el regreso de un engaño antiguo, exitoso y difícil de investigar

 
La propuesta parece redonda. Ofrece contención espiritual, pertenencia a un grupo, éxito, confianza, amistad y como si esto fuera poco... dinero, mucho dinero. Pero nada es tan bueno como parece.
Tiene varios nombres: "El Telar de los Sueños", "El Telar de la Abundancia", "Ruedas de la amistad" y "Flor de la Prosperidad", entre otros. Pero básicamente todos son lo mismo: un sistema piramidal que se sustenta con el dinero de una base de aportantes a los que se les promete cuadruplicar su inversión.

Los de arriba reciben el dinero de las bases y la rueda sólo funciona en la medida que se consiguen nuevos aportantes. Cuando se corta el flujo, sobreviene el desastre. Quienes pusieron su dinero terminan siendo víctimas de un engaño, una estafa.
El truco es muy viejo, pero en los últimos meses volvió con más fuerza de la mano de las redes sociales y también, con el creciente espíritu de hermandad entre las mujeres. En otras palabras, la sororidad es usada en muchos casos como un anzuelo para la trampa, con el objetivo de que una víctima no sólo ingrese al juego sino que también convenza a sus amigas de invertir dinero en los telares.

Basta con poner "telar de...." en el buscador de Google o Facebook para encontrar una gran variedad de páginas similares. También hay videos pseudomotivacionales en los que se apela al feminismo para conseguir aportantes.
"Si estás viendo este video que te mandó una amiga o familiar que quieres mucho es porque te considera", se lee en la primera placa de un video instructivo colgado en la red en 2016, pero reflotado con éxito en las últimas semanas.
Siempre apelando a la hermandad y la confianza, los organizadores describen a quien invita como "una persona de amplio criterio que no es influenciada por los medios de comunicación". Esta persona "quiere invitarte a un grupo de chicas organizadas que tienen la solución para ayudarte en tus problemas financieros".
Y, como no hay que dejar nada librado al azar, los dueños del Telar abren el paraguas. "Y dejame adivinar, de seguro ya te habrás topado o escuchado en algún lugar con este tipo de negocios escalonados y probablemente la gran mayoría te dicen que son un fraude o estafa, pero eso es precisamente lo que el gobierno quieres que creas".
Pero ¿por qué creer en un sistema que sin método aparente genera ganancias de la nada? ¿Cómo siguen teniendo seguidores pese a las denuncias y alertas?

Para Harry Campos Cervera, psicoanalista y psiquiatra, la clave está en la estructura narcisista de cada persona. "Estos sistemas plantean un ideal, ofrecen la realización del ideal propio. La gente tiene necesidad de creer, ¿por qué si no daría dinero a alguien que no muestra ningún elemento que explique cómo se generaran las supuestas ganancias?", explicó el profesional a Clarín.
"Es narcisista. El otro, el que propone entrar, es el espejo, es alguien que tiene de lo que uno carece. Podemos pensar que esto ya fue denunciado muchas veces pero lo cierto es que las personas están menos informadas de lo que suponemos", remató Campos Cervera.
Alerta
En los útimos meses los "telares" feministas florecieron con la velocidad típica de las redes sociales. Tanto así que la Procuraduría de Criminalidad Económica y Lavado de Activos (PROCELAC) sacó un comunicado alertando sobre los riesgos.
"Se trata de un mecanismo mediante el cual se invita al público a colocar su dinero con promesas de retribuirle intereses exorbitantes", dice el comunicado. En esa línea, y a fin de prevenir a la ciudadanía sobre el fenómeno y dotarla de la información necesaria en caso de ser contactada para participar, se sugirió tener en cuenta que:
 Dado que el dinero ingresado no se destina a ninguna actividad que de por sí produzca utilidades, la posibilidad de obtener la ganancia prometida depende exclusivamente del ingreso de nuevos participantes.
 A medida que se van creando nuevos grupos, se van necesitando cada vez más personas para completarlos, lo que aumenta las posibilidades de que el mecanismo se quiebre y se produzcan pérdidas.
 La captación pública de dinero para su colocación en inversiones es una actividad que en nuestro país requiere autorización de las autoridades competentes (como el Banco Central de la República Argentina o la Comisión Nacional de Valores), quienes controlan el funcionamiento de las entidades a efectos de proteger contra fraudes y abusos.
 Antes de hacer una inversión, es conveniente conocer su funcionamiento, sus condiciones y sus riesgos, así como también obtener información acerca de la seriedad y solidez de quien la administra.
Para sumar mas complejidad a la cuestión, estos sistemas son muy difíciles de investigar en la Justicia, aunque ya se están empezando a registrar los primeros casos. El año pasado, por dar un ejemplo, se detuvo a una mujer en San Juan que había estafado a unas 700 víctimas, por un monto superior a los 2 millones de pesos.
"Las víctimas se sienten tan tontas que no quieren hacer la denuncia y quedar en ridículo", explicó una fuente judicial a Clarín. "Además como se usa la red es muy complejo llegar a quienes están detrás de estas maniobras, identificarlos y poder ir tras ellos con una acusación penal", remató la fuente.

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