![]() |
Un remedio casero muy popular es sumergir los pies en agua tibia con vinagre y sal. ¿Qué beneficios reales tiene?
El vinagre, gracias al ácido acético, crea un ambiente ácido que frena el crecimiento de bacterias y hongos. Estos son los principales culpables del mal olor en los pies y de infecciones leves, como el pie de atleta en etapas iniciales. La sal —gruesa o marina— ayuda a extraer humedad, actúa como antiséptico suave, suaviza la piel reseca o callosa y relaja los músculos después de un día largo.
Principales ventajas, según fuentes médicas como WebMD, Medical News Today y revisiones científicas:
Reduce el mal olor persistente al controlar bacterias.
Alivia picazón o ardor leve.
Suaviza la piel y mejora la higiene general.
Da sensación de frescura y descanso.
Ideal para hacerlo 1 o 2 veces por semana: 15-20 minutos en agua tibia con media taza de vinagre y 2 cucharadas de sal.
La evidencia científica es moderada y limitada: ayuda en síntomas leves y como complemento preventivo, pero no cura infecciones graves ni hongos profundos. No reemplaza cremas antifúngicas ni consulta médica.
Precauciones: No lo hagas si tienes heridas abiertas, diabetes, piel muy sensible o grietas profundas, porque puede irritar. Siempre prueba primero en una zona pequeña.
