En el marco de una política activa de rescate del patrimonio y la identidad local impulsada por la gestión del Intendente Ramiro Egüen, la Secretaria de Desarrollo Humano, Mercedes Aráoz de
Lamadrid, el Subsecretario de Cultura y Juventud, Juan Pablo Serna, y el ex concejal Luis Rivas, recibieron a las arqueólogas Astrid Rearte, Jimena Doval y Marina Smith. Las especialistas participan de una nueva etapa de investigación en el sitio histórico que fue epicentro de la trascendental Batalla de La Verde (1874) y el emplazamiento del Fortín Cruz de Guerra, en la zona de Valdés.Las investigadoras integran el Grupo de Estudios de Arqueología Histórica de Frontera (GEAHF) de la Universidad de Buenos Aires (UBA). Además de su labor científica en el campo, la delegación —compuesta por un equipo de casi 10 personas— lleva adelante una intensa agenda pedagógica en diversas instituciones educativas, incluyendo establecimientos de Valdés y Del Valle.
Tecnología y ciencia al servicio de la historia
El equipo detalló que los trabajos actuales emplean tecnología de vanguardia no invasiva, como el uso de georradares. "Es como pasar una aspiradora que tira una onda eléctrica y nos da un 'electrocardiograma' del terreno. Así detectamos anomalías sin destruir el patrimonio", explicaron. En ese sentido, advirtieron que la arqueología es, por naturaleza, una técnica destructiva: "Si sacamos una capa de tierra, eso se pierde. Por eso usamos estos métodos modernos que permiten leer el pasado preservando la integridad del suelo para futuras generaciones".
El objetivo es reconstruir la vida cotidiana en la frontera del siglo XIX, analizando desde los aspectos militares hasta el día a día de quienes habitaron el fuerte hace más de 150 años. Para las arqueólogas, el mayor valor se encuentra en los antiguos basurales. "Allí está la actividad cotidiana: qué comían, cómo se vestían y qué objetos usaban. La arqueología le da voz a lo que la historia oficial, a veces, dejó mudo", señalaron, resaltando una labor que permite mapear tanto el interior del Fortín como las tolderías y asentamientos extramuros.
Vínculo con la comunidad y educación
La iniciativa busca crear una "red colaborativa" donde el saber de los vecinos y los documentos históricos —como la obra de Carlos Grau— se complementen. "Nos interesa que la comunidad sea parte. El relato de una abuela o un objeto encontrado en un campo son insumos tan valiosos como una excavación", destacaron.
Durante su paso por las aulas, las investigadoras resaltaron la curiosidad de los más jóvenes. "Queremos que los chicos se hagan preguntas sobre su propio pasado, como una alumna de la Escuela N° 7 que nos preguntó qué había antes en el lugar donde hoy está su escuela", contaron con entusiasmo, agradeciendo también el recibimiento en el Museo "Paula Florido" y la Biblioteca "Juan Francisco Ibarra".
Con este proyecto interdisciplinario, el Municipio de 25 de Mayo reafirma su compromiso con el conocimiento científico y la protección de los hitos históricos que forjaron la identidad de la región y la nación.
