En General Alvear, los vecinos empezaron a notar que mucha gente usaba y vendía un medicamento fuerte para el dolor, llamado Nalbufina o Nubaína. Es un remedio que se usa en hospitales para calmar dolores intensos, pero en la calle se estaba vendiendo sin control y creando problemas de adicción. Lo consumían sobre todo obreros, ciclistas y jóvenes que hacen trabajos pesados.
La policía investigó y descubrió una red que traía el remedio desde Santa Fe y Rosario. Vendían las ampollitas desde dos bicicleterías que servían de pantalla. Uno en General Alvear las pasaba a sus clientes, cobrando en efectivo o por teléfono. El proveedor principal estaba en Granadero Baigorria, Santa Fe, y usaba a su hija para manejar la plata. Mandaban las ampollas por encomienda.
El 9 de mayo hicieron cinco allanamientos en las dos provincias. Secuestraron 340 ampollas, más de un millón setecientos mil pesos, un revólver, celulares y jeringas. Detuvieron a varias personas, aunque algunas quedaron en libertad. Ahora siguen investigando para ver si hay más gente metida en este negocio ilegal.
Las autoridades quieren parar este tráfico porque el mal uso del medicamento puede causar graves daños a la salud.
(INFOBAE)
La nalbufina es un medicamento fuerte para calmar dolores intensos, pero hay que usarlo con mucho cuidado porque puede crear **dependencia**. No es tan fuerte como otros calmantes parecidos, y por eso algunos médicos lo prefieren, pero igual genera hábito si se toma por mucho tiempo o sin control.
El cuerpo se acostumbra rápido. Al principio alivia el dolor y da una sensación de calma, pero después hace falta más cantidad para sentir lo mismo. Si una persona deja de usarlo de golpe, aparecen síntomas feos de abstinencia: sudor frío, nervios, temblores, dolor en los huesos y músculos, náuseas, diarrea, insomnio y mucha ansiedad. Es como si el cuerpo pidiera la medicina a gritos.
Aunque tiene menos riesgo de adicción que otros opioides, igual puede enganchar, sobre todo a gente que lo usa para el trabajo pesado o dolores crónicos. Muchas veces empieza como remedio recetado y termina en un problema serio. Por eso los médicos recomiendan usarlo solo por poco tiempo, bajar la dosis despacito y nunca automedicarse. Si alguien ya lo consume en exceso, lo mejor es pedir ayuda a tiempo para evitar males mayores. El remedio ayuda, pero no vale la pena perder la salud por él.
(MEDLINEPLUS)

