Los veterinarios explican que cuando tu perro se pone muy alborotado al verte llegar a casa, no siempre es señal de pura felicidad. Muchas veces, ese revuelo de saltos, ladridos fuertes y hasta pis por la emoción esconde un problema: el animal no soporta bien quedarse solo y sufre ansiedad cuando te vas.
Para los perros, es normal saludarte contento, pero si la bienvenida es exagerada, significa que pasó un mal rato pensando que no ibas a volver. Esto les causa estrés. Y ojo, no es capricho: es algo que les duele de verdad. En perros más grandes, estos momentos de mucha excitación pueden cansar el corazón y traer problemas de salud con el tiempo.
Los dueños, sin querer, empeoran la situación cuando se despiden con drama o los reciben con fiestas grandes.
Para ayudarlos, los veterinarios recomiendan algo sencillo: al salir y al llegar, sé tranquilo y breve. No hagas grandes despedidas ni llegadas ruidosas. Así el perro aprende que tu ausencia no es algo terrible.
Con paciencia, ejercicios diarios para que se quede solo un rato y un poco de juguetes o cosas para entretenerse en casa, la mayoría mejora en pocas semanas. Si sigue igual, mejor consultar al veterinario. De esta forma, tu perro vivirá más tranquilo y vos también.