La Asociación Americana del Corazón establece que la mayoría de los adultos sanos puede tomar hasta 400 miligramos de cafeína al día, equivalentes a entre tres y cinco tazas de café negro filtrado.
Este consumo moderado no aumenta el riesgo cardiovascular y se asocia con menor probabilidad de insuficiencia cardíaca y diabetes tipo 2.
El café filtrado con papel o el instantáneo son las opciones recomendadas, ya que no elevan el colesterol malo.
En cambio, el espresso, la prensa francesa o el café turco contienen cafestol, una sustancia que puede subir el colesterol.
Los especialistas advierten evitar azúcares, jarabes o cremas, y desaconsejan las bebidas energizantes por su alta concentración de cafeína.