Muchas personas colocan lámparas de sal del Himalaya en el dormitorio creyendo que
purifican el aire, liberan iones negativos y ayudan a dormir mejor. Sin embargo, la evidencia
científica no respalda estos beneficios.
Las lámparas emiten una cantidad muy baja de iones, insuficiente para limpiar el aire о
influir en el estado de ánimo y el descanso. Los estudios no encuentran mejoras reales en la
calidad del sueño, la reducción de alergias o el alivio del estrés atribuibles a estos aparatos.
Su principal valor es decorativo: la luz cálida y suave puede crear un ambiente agradable y
relajante. Cualquier lámpara de tono ámbar tenue lograría un efecto similar. No hay pruebas
de que generen cambios medibles en la salud.