Los alimentos ultraprocesados se relacionan directamente con más problemas cardíacos y muertes prematuras.
En países como Estados Unidos y Reino Unido, más del 50% de las calorías diarias vienen de estos productos, y podrían explicar entre el 23 y 38% de los eventos del corazón.
Reducir su consumo podría prevenir miles de casos y muertes por enfermedades cardíacas.
Estos productos contienen aditivos y cambios industriales que van más allá de su contenido de azúcar, sal o grasa.
El hábito crece rápido en países de ingresos medios y bajos, aunque ya es alto en los desarrollados.
Expertos coinciden en que bajar su ingesta es una medida clave, efectiva y accesible para cuidar la salud del corazón.