Muchas personas llegan a la cama agotadas y, sin embargo, no logran conciliar el sueño. El psicólogo Àngel Guirado explica que a veces aparece el insomnio emocional: las preocupaciones del día se encienden en la oscuridad y el cerebro las toma como una amenaza, manteniéndote en alerta.Cuando el
silencio de la noche llega, esos pensamientos ocupan todo el espacio y se genera un círculo difícil de romper. Para salir, si no dormís, levantate y hacé algo tranquilo con poca luz. Durante el día buscá luz natural, evitá pantallas antes de acostarte, cenas pesadas, alcohol y cafeína. Mantené horarios regulares y, antes de dormir, pasá un rato calmándote con respiración o imágenes agradables. Así le das al cerebro otra cosa en qué enfocarse.