La amistad es algo muy importante en la vida. Compartimos con los amigos momentos buenos y también recibimos apoyo cuando las cosas no van tan bien. Pero no todas las amistades son iguales ni nos dan lo mismo. Según un estudio largo de Harvard, hay que elegir bien con quién nos rodeamos para estar mejor de salud y de ánimo.
Este trabajo de Harvard siguió durante más de 80 años a cientos de personas, tanto egresados de la universidad como gente común de Boston. Vieron cómo les iba en la salud, el trabajo y la vejez. Los resultados son claros: tener buenas relaciones con otros ayuda mucho. Las conexiones positivas nos hacen más felices y más sanos. La soledad, en cambio, aumenta el riesgo de problemas como enfermedades del corazón, diabetes, pérdida de memoria o tristeza profunda.
Harvard habla de tres tipos de amigos que conviene tener. Primero, los de utilidad: son esos con los que hay un intercambio justo, como en el trabajo, en un negocio o entre vecinos. Cada uno da y recibe, y todos salen ganando. Segundo, los de placer: los que nos caen bien, con los que nos divertimos, compartimos hobbies o charlas interesantes. Nos hacen sentir a gusto sin buscar nada material. Tercero, los perfectos: los que nos quieren de verdad, nos cuidan, nos respetan tal como somos y nos ayudan a mejorar. Cuando uno tiene un problema, estos amigos están ahí para dar una mano o una palabra de aliento. Es como una buena pareja, pero sin lo íntimo.
Por el otro lado, hay que tener cuidado con las malas compañías: los que manipulan, se aprovechan, se burlan de uno o desaparecen cuando más se los necesita. Los verdaderos amigos se conocen en los momentos difíciles.
En resumen, rodearse de gente positiva y de confianza es una de las mejores cosas que podemos hacer para disfrutar más la vida y llegar sanos a la vejez.