Las alergias alimentarias están en aumento en Argentina y el mundo. No es lo mismo que una intolerancia: se trata de una reacción desmedida del sistema inmunológico ante alimentos normales.
Los especialistas apuntan a cambios en el estilo de vida y la “hipótesis de la higiene”: menos contacto con microorganismos, más urbanización, contaminación, cesáreas, antibióticos y una introducción tardía de alimentos en la infancia. Todo eso hace que el sistema inmunológico no se entrene bien.
Según la FAO, el 4,3 % de la población mundial tiene alguna alergia alimentaria. Hasta ahora, ocho alimentos concentraban el 90 % de las reacciones graves: leche, huevo, maní, frutos secos, soja, cereales, pescado y crustáceos. Tras una revisión internacional, se sumó un nuevo integrante: el sésamo. Su consumo creció mucho en los últimos 20 años (sushi, hummus, panes, aceites) y ya debe declararse en los rótulos.
Las alergias pueden aparecer a cualquier edad y, aunque las muertes son muy raras, afectan fuertemente la calidad de vida de quienes las padecen y de sus familias.