Científicos hallaron en la meseta de Abu-Tartur (oeste de Egipto) restos de al menos siete especies de tiburones prehistóricos de hace entre 145 y 66 millones de años (período Cretácico).
El descubrimiento, liderado por Tarek Yassin de la Universidad de El Cairo y publicado en la revista Cretaceous Research, se realizó en la Formación Duwi, famosa por sus depósitos de fosforita (sedimentos ricos en fósforo que indican alta actividad biológica marina).
Se identificaron cinco especies nuevas para el sitio; dos de ellas nunca se habían registrado en Egipto. Los dientes de distintas formas muestran que estos tiburones ocupaban nichos ecológicos diferentes en un mar cálido y productivo (el antiguo mar de Tetis), alimentado por afloramientos de aguas ricas en nutrientes.
Hoy el desierto esconde el testimonio de ese océano desaparecido.