Muchas personas se preguntan si conviene bañarse de noche solo por higiene o si realmente sirve para algo más. Juan Suárez, especialista en sueño y dueño de una empresa de descanso, lo tiene claro: es muy recomendable.
Explica que una ducha templada o caliente ayuda a relajar el cuerpo, baja la tensión de los músculos y, después, hace que la temperatura del cuerpo baje con más facilidad. Ese enfriamiento natural es una de las señales que el organismo usa para empezar a conciliar el sueño.
Además, recomienda mantener horarios más o menos fijos, salir a la luz del día por la mañana y bajar el ritmo a la noche, dejando de lado pantallas y preocupaciones.