Subir escaleras en vez de tomar el ascensor es una de las formas más simples de cuidar el corazón. Un estudio con casi medio millón de personas mostró que quienes lo hacen seguido tienen un 39% menos de riesgo de morir por enfermedades del corazón y un 24% menos de morir por cualquier causa.
También baja las chances de tener un infarto o un accidente cerebrovascular. Con solo subir entre cuatro y cinco pisos por día, unos 50 escalones, ya se notan los beneficios. Mejora el control del azúcar y del colesterol, y ayuda a mantener el peso.
Incluso los esfuerzos cortos cuentan. La idea es elegir las escaleras siempre que se pueda, en casa, en el trabajo o en la calle.